martes, 7 de diciembre de 2010

Fieltro por éstas latitudes...


Cuando conocí el fieltro, cuando las primeras fotografías...corría el 2007 y fue amor a primera vista. No sabía bien de qué se trataba, no tenía ni una sola pista. Parece que hubiera pasado mucho tiempo desde esa noche que me desvelé mirando imágenes en Flickr. En ese momento no se encontraban tutoriales en Youtube, y en los blogs aparecían algunos how to con paso a paso (en inglés...) que nombraban materiales de uso cotidiano por aquellas latitudes...y no por éstas.

Ese lento descubrir me llevó a enamorarme cada vez más de la fibra, el trabajo de amasado, el efecto de la seda en el nuno, la magia de los tintes en la lana, la mezcla de las distintas texturas en la mesa de trabajo. Y hay algo más: el fieltro posee otra magia, la de ser como un espejo, al trabajarlo, al ver la pieza terminada, nos dice más sobre nosotros mismos que de la pieza en sí. Y uno está toda una vida descubriéndose. Cada mano trabaja de modo diferente, en tiempos diferentes, cada persona logra que el mismo instrumento ejecute distinta música.

El destino quiso ponerme en un lugar privilegiado: cada semana me paro frente a una mesa de trabajo en la cual cada una de mis alumnas, amigas y confidentes, vuelca toda su creatividad, y yo presencio el milagro.
Es que la lana -como suelo decirles- es proteína, al igual que nuestra piel. Y esa afinidad con el material es ancestral, nos precede en el tiempo. Al descubrir el fieltro pude conectarme con aquello que la humanidad sabía desde hace milenios: todo es uno. Y veo a mis alumnas acercarse a esa verdad cada semana.

Por éstas latitudes el fieltro desembarcó...o está queriendo hacerlo. Creo que lo válido es -y será siempre- encontrar un modo de expresión, un medio más para expresar nuestra identidad (individual o colectiva). De nada sirven las imitaciones, que pierden gracia incluso en el proceso de trabajo que deja de ser creativo. Importan los medios, y no sólo los fines...(en este aspecto se podría ahondar, y bastante). Es importante la práctica, la experiencia, las horas de contacto con el material, la observación, la paciencia y la perseverancia (como para todo en la vida). El fieltro es de todos, y de cada uno. Dejemos que sea.

6 comentarios:

Marcela Calderón dijo...

¡Hola, Del, querida! Qué gusto me da cuando aparece tu blog encabezando mi blogroll...¡Del está de vuelta! Ojalá no te pierdas. Se te extraña. Mucho.
Sé que se conocieron con Mari. me alegré por ambas.
Abrazote, Del. Me alegra que estés por acá :) :) :)

sonia dijo...

que bueno que volviste y sobre todo con una entrada tan bonito..para mi la lana es vida!

maria eugenia dijo...

hola gracias por tu contacto!,mi pregunta es como la coses a la cinta?,lo hice con hilo de coser,pero no se si hay alguna tecnica mejor.gracias!

maria eugenia dijo...

si miras en mi blog hice una carterita pero tuve que coser los lados.ya vuelvo a ver tu blog para ver que habias tejido.Seria bueno si haces un post de esto!!!,fantastico,te sigo!!!!

betafelt dijo...

Que lindo lo que has escrito. Me pregunto, ¿Qué latitudes? Yo soy de Argentina. SAludos!! Betina

Del dijo...

Escribo desde Buenos Aires, Argentina ;) Gracias por tu visita!!!